Diagnóstico facial 3D
¿Qué es un diagnóstico facial 3D?
Un diagnóstico facial es uno de los primeros pasos para poder detectar las necesidades de nuestra piel cuando queremos realizarnos un tratamiento. Diagnosticar y detectar cuáles son sus necesidades ayudará a personalizar y determinar cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso.
Durante un diagnóstico se analiza la hidratación, las manchas, los poros, las arrugas, el nivel de grasa (se basa en el tamaño de las glándulas sebáceas y el nivel de adiposidad) y las impurezas de la piel.
¿Por qué hacer un diagnóstico facial en 3D?
El principal objetivo es hacer un análisis de la cara, creando una simulación en 3D, para facilitar un tratamiento eficaz y así obtener unos resultados predecibles.
Esta tecnología permite diseñar con precisión cualquier tratamiento facial, también puede elaborar prótesis para que se adapten a la anatomía y necesidades de cada uno de nuestros pacientes.
Gracias al Diagnóstico facial 3D, podemos llevar a cabo mediciones de las facciones de la cara, podremos realizar una evaluación fiable de las manchas y de la grasa. También nos permitirá hacer un análisis con la mayor calidad para realizar una evaluación profunda de la piel. De esta manera, podremos proponerte un tratamiento personalizado.